01La colección
Once bustos bajo una cisterna sellada
En 1892 alguien levantó las losas de un patio en Girona y encontró once cabezas de mármol cubiertas de pan de oro. El oro no era decoración: era escondite. Durante seis siglos protegió la piedra y, de paso, borró cada rostro del catálogo.
Hoy retiramos ese oro a medias y a propósito. Cada pieza se expone en el punto exacto en el que la conservación se detuvo: mitad metal, mitad piedra. El visitante ve las dos historias a la vez, y ninguna gana.
Seis salas, cinco piezas principales y un laboratorio que trabaja a la vista del público. La bóveda abre en grupos de ocho porque más gente cambia la humedad de la sala.
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Piezas en el acervo
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Años de la más antigua
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Fragmentos reintegrados
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Salas abiertas
02Esculturas
Seis piezas, seis decisiones distintas
Ninguna se restauró con el mismo criterio. Pasa el puntero por encima para ver dónde estaba el oro.
03Conservación
Quitar el oro sin perder la piedra
Cuatro fases, un centímetro cuadrado por vez. Todo lo que se retira queda fotografiado; todo lo que se añade puede deshacerse.


Arrastra
- 01
Diagnóstico
Fluorescencia UV y tomografía. Antes de tocar la pieza sabemos qué capas la cubren y en qué orden se aplicaron.
- 02
Desdorado selectivo
El pan de oro se levanta por cuadrantes de un centímetro con bisturí térmico. Cada retirada se fotografía y se archiva.
- 03
Consolidación
Nanocal en suspensión alcohólica. Devuelve cohesión al mármol sin sellar el poro ni alterar el índice de refracción.
- 04
Reintegración
Solo lo estrictamente legible. Toda adición es reversible y distinguible a un metro de distancia.
04Historia
Ciento treinta años de indecisión
El museo tardó un siglo en decidir qué hacer con el oro. Lo que se ve hoy es el resultado de haber esperado.
1892
El hallazgo
Una cisterna sellada aparece bajo el patio de una casa particular. Dentro, once bustos cubiertos de oro.
1904
El catálogo perdido
La colección se inventaria como «tesoro oculto» y se guarda bajo llave. El documento no vuelve a abrirse en un siglo.
1968
Primera restauración
Se intenta retirar el dorado con disolvente. Se detiene a las tres semanas: el método destruía la superficie.
2019
Apertura al público
Las cinco piezas principales se exhiben por primera vez, con el dorado retirado solo a medias, a propósito.
2024
Sala V
El Auriga dorado se suma al recorrido tras cuatro años de consolidación en cámara de humedad controlada.
05Entradas
Tres maneras de entrar
La bóveda abre en grupos de ocho: más gente cambia la humedad de la sala y eso, aquí, no es un detalle.
Horarios
Martes a viernes10:00 — 19:00
Sábados10:00 — 21:00
Domingos11:00 — 17:00
LunesCerrado
5 piezas principales en seis salas · Carrer de la Bòveda 11, Girona

